Hoy nos aburre

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Cumbio. Líder de los floggers, militante de los adolescentes gay. La pobrecita fue cooptada por los medios y terminó el año siendo parte de la portada de la Revista Gente, “personajes del año”. Bienvenida al mainstream, querida!

Nos deprimen las fiestas

No hay postal más aterradora. Cuando termina noviembre y uno sin querer se topa con la traumática escena de la vidriera de un Todo por dos pesos, toda verde. Toda llena de Navidad. Lo peor son los shoppings. Que ¡encima! te recuerdan que tendrás que gastar lo que no tengas en los regalos. ¿Y qué cosa podría ser más deprimente que los gnomos instalados en nevados árboles gigantes, muy Miami, cuando afuera hacen 49 grados de sensación térmica? Aunque siempre es igual. Terminamos brindando con sidra y mascando pralinés, sentados al lado de aquella tía que te cuenta de la hemorroides que le salió el mes pasado. Y, si tenés suerte, podés llegar después de 12 a compartir unas copas con alguna amiga deprimida, que te chamuyará sobre su decepción amorosa 2008. Aguante el 2009. Buhhh a Papá Noel.

Profunda pereza

Si hay algo que me da una profunda pereza son los relatos de mi jefe. Todos ellos diseñados para mostrarle al interlocutor de turno frente a quien están parados: un hombre católico, de familia numerosa y perfecta, con un estatus socioecónomico envidiable y con contassstos. Y cada uno de sus relatos, por espontáneo que parezca, se encarga de reforzarle esto a gente como una, es decir, una pinche mortal que no la llevan a misa ni arrastrada, sin familia (como la gente linda llama a tener hijos y marido… nada de concubinatos, eh… no se anoten), económicamente al día y sin más contactos que los amigos de una, que están en las mismas. Los ejemplos abundan

          Hola Juan que tal el fin de semana?

          Bien, fui con Ceci y los chicos a la playa, a Papudo… lo conoces?

          Me suena

          Es un balneario muy tradicional de acá de Chile, nosotros vamos de toda la vida, eh. Todas familias que nos conocemos, eh. Vamos a la casa de mi suegro…. te morís lo que es la casa de mi suegro, no sabes lo que es…

          Ah, y el tiempo qué tal les tocó?

          Bien, pero no importa porque no sabes lo que es esa casa, adentro te olvidas de todo.

Por supuesto que su perfección, a todo nivel, es extensiva a todo lo que lo rodea, familia incluida. Es así como en un almuerzo donde tres mujeres comentábamos nuestras miserias y todo lo que nos estaba sobrando para este verano, mi jefe se despacha el siguiente comentario sobre su recién parida mujer.

– Lo que es la Ceci, es increíble. Fue a control este jueves y el médico le dijo “te tengo una mala noticia, estás bien pero tus amigas te van a matar… de la envidia! Pesas 2 kilos menos que antes del embarazo”. Imagínense que tuve que ir comprarle ropa porque le queda grande….

Me pueden decir quién queda más flaca que antes del embarazo?? Sólo la esposa de mi jefe!! 
No entiendo bien por qué se pone a contarme de sus amigos con “recursos ilimitados”, del éxito de sus hermanos o la influyente familia que lo rodea. Conclusiones he sacado miles, pero lo cierto es que me da pereza hasta comentarlas.

Las abuelas de Madonna

madonna Hoy dos de las perezosas a cuyos bostezos pertenece este blog, se cargaron ochentosísimas pilas y fueron al estadio de River a ver a la Ciccone. Llegaron a eso de las 8, contentirijillas porque era el santo de una perezosa, y ese su regalo de cumpleaños (además de un perfume de Jean Paul Gaultier!!!!! Ay!!!! Cuánto glamour para un sólo día). Le temíamos a dos cosas: que nos tocara un lugar aburridísimo en la gradería, y  a la veracidad recitalera de nuestros atuendos. Mientras caminábamos por Figueroa Alcorta comenzamos a practicar nuestro deporte favorito, que no sirve precisamente para enderezar las nalgas, y que consiste en espetar crueles opiniones acerca de los demás, en una efervescencia que emerge a modo de sapos y culebras de nuestras bocas. Así es como detectamos a la primera fashion victim: una muchacha de mini short, botas taco agujita negras y mini cartera colorada de esas que quedan clavadas en la axila.

Perezosa cumpleañera (en adelante Perezosa 1): “mirá esa groupie ochentosa”

Perezosa 2: “Qué tonta cómo se viene con esa carterita”.

Perezosa 1: “Ella debe decir lo mismo de mi mochila”

Perezosa 2: “Para mí que es su primer recital”

Subimos (quejándonos) hartas escaleras. Los hinchas lo hacen todos los domingos. Nosotras nunca (nunca un gimnasio). Encontramos manso lugar, el escenario se veía splendid. A unos dos metros a nuestra izquierda, un grupete de adolescentes cebadas conscientes de sus tetas, se movían bajo apretadas remeras al son de la nada misma.

Perezosa 2: “Puta, éstas que sólo han escuchado el  último hit bolichero de Madonna…”

Perezosa 1: “Y nosotras que la seguimos desde Like a virgin“.

Haciendo una larga historia corta, podemos concluir que:

1) Habíamos visto uno de los mejores shows del mundo. Objetivamente, uno de los mejores.

2) ¿Cómo así Madonna es tan actual a los 50? La vanguardia misma es, diría Yoda. Además es inspiradora. “Es inspiradora”, dijo perezosa 1, antes de conminar a que nos inscribiéramos en un gimnasio.

3) Público disciplinadísimo. Mucha rubia arito de perlita. Muy buena coordinación pública para hacer la ola. Argentina parecía un país feliz.

4) Si Madonna hubiese nacido aquí sería Patricia Sosa (comentario de Perezosa 2 acerca de las posibilidades que le brinda al talentoso nacer en un país del norte).

5) No zafó de la demagogia, cantando “Don’t cry for me Argentina”. ¿Qué cantará cuando vaya a Chile? ¿”Un cigarrito”, de Víctor Jara?

6) Mora Furtado, con cuyos labios de traba casi nos chocamos al final del show, salió pensando que tiene la misma edad de Madonna mientras buscaba en la cartera el celular de su cirujano.

7) En cuanto a nosotras, sin entrenamiento físico ni glamour (nuestra ropa interior, nos confesamos, lleva sosteniéndonos las mismas tetas hace una década), con los dedos gordos del pie hinchados sin haber bailado ni el cuarto de lo que bailó la diva, la remera manchada de coca cola y los pelos pegados a la sien después de dos horas de espectáculo, una triste revelación: somos con veinte años menos, las abuelas de Madonna.

Por suerte no cantó Like a virgin, sino lo hubiéramos tomado como una (mala) señal.

Hoy nos aburre

noel_gallagher2

Noel Gallagher. Por el nombre cursi    que le puso a su banda, por sus peleas ñoñas con el hermano, por su cara de boludo y porque ahora dice que quiere ser cura.

Amantes perezosos

Aquellos que acechan desde el pasado con sus virilidades interruptas. Los que nos rechazaron justo cuando ya estabamos enamoradas. Los que se desencantaron porque se encantaron con otra que se encontraron por ahí. Los que nunca se dan cuenta de que tenés bombacha nueva. Los que por más que tengas bombacha nueva no tienen ganas. Los que tienen ganas cuando no tenemos ganas. Los bisexuales (lo hacen 2 veces por año). Los suprasexuales (los que sólo piensan en eso, no importa si se está cayendo el mundo, incluso el suyo)

Galbanas listas

Me encantan las listas. Bah, hacer listas. Suelo llenar mi libretilla de turno con enumeraciones de tipo ·depilarme mañana ·ir al dentista alguna vez ·escribirle a María Natalia para su cumple ·comprar entradas para Radiohead… Y aunque siento un placer casi infantil al tachar cada punto cumplido, generalmente quedan ahí mismo, vegentando… casi como un testimonio de mi desgana-galbana permanente.

Y basta ponerme a revolver algún cajón buscando una cuenta que pagar y que por supuesto no aparece cuando la necesito, para dar con una vieja lista llena de tareas inconclusas ·depilarme hoy ·ir al dermatólogo el jueves ·escribirle a Dorita para su cumple ·comprar entradas para el Cirque du Soleil… Y claro, compruebo que la mayoría ha quedado en el limbo de las intenciones, aunque quiero pensar que algunas las cumplo, sino sería una especie de felpudo sin amigas y sin novio, por cierto.

Y aunque en otros tiempos estos encuentros me provocaban algún grado de angustia o también llamada “culpa” (el catolicismo ha hecho estragos hasta en las declaradas ateas como una), hoy casi podría decir que me llenan de orgullo. No las hice y qué?

Qué a otras les griten laboriosas! diligentes! Los que es yo, y estoy segura que a mis perezosas compañeras de blog también, prefiero una buena siesta de domingo aunque no esté en listado alguno.